Las plantas de gas previstas para centros de datos de IA podrían hacer subir las emisiones de dióxido de carbono del sector eléctrico de EE. UU. unos dos quintos por encima del nivel de 2025 en 2030, según un análisis interno del Sierra Club que Bloomberg recogió el 28 de octubre. El grupo afirma que eso borraría unos quince años de reducciones. Se trata de una proyección basada en proyectos anunciados, no de una medición, y los autores del informe reconocen abiertamente cuánto se dispersan las estimaciones.
La mayor parte queda fuera de la red
El reparto importa más que el titular. En las cifras del Sierra Club, los generadores conectados a la red añaden una parte modesta, en torno a una décima, a la línea base de 2030. La parte mayor procede de las plantas que las empresas tecnológicas construyen para sí mismas, para no esperar a una conexión a la red, y la estimación del grupo solo para esas plantas es comparable a las emisiones anuales de un país entero, tomando México como referencia. Earthjustice y el Better Data Center Project calculan que cerca de cuatro quintos de esa energía autoabastecida podría proceder del gas. El gas barato y la retirada de las normas federales climáticas se citan como razones por las que las emisiones del sector eléctrico ya repuntaron en 2025.
Cuánto peso puede soportar la cifra
Otras proyecciones quedan muy por debajo. La Union of Concerned Scientists prevé un aumento de una quinta parte a algo más de un cuarto hasta 2035, un artículo de revista de junio se sitúa en torno a un cuarto, y el escenario más intensivo en emisiones de Rhodium Group todavía queda por debajo del nivel actual en 2040. El propio Sierra Club reconoce que sus estimaciones han crecido mucho en el último año y medio. La diferencia entre la previsión publicada más baja y la más alta es mayor que el consumo eléctrico de California y Florida juntos.
Lo que lo decide es desconocido: cuántos campus se construyen de verdad, qué queman y cuánta energía renovable llega a tiempo. Las listas de espera de turbinas y las conexiones lentas a la red pueden retrasar o frenar proyectos, y Oracle ya ha advertido de que un emplazamiento en Nuevo México podría no cumplir su objetivo de 2028. Un analista de BloombergNEF afirma que un gran crecimiento de la generación con gas elevaría las emisiones, mientras que otro analista citado dice que el resultado no está decidido de antemano.
Lo que cambia en la mesa de permisos
Sea cual sea la cifra final, los reguladores la leerán como una razón para mirar con más detenimiento las plantas en emplazamiento. Una planta que funciona todo el año se juzga por sus emisiones anuales, no por unas pocas horas de prueba, y las preguntas que siguen se refieren al tratamiento de los gases de escape, al combustible y a las horas de funcionamiento registradas. Vimos esa misma presión desde el lado de la calidad del aire en el informe de Texas. Los equipos que planifiquen energía de respaldo o provisional deben esperar esas preguntas antes de que se apruebe el primer plano.
Fuentes: Bloomberg vía Claims Journal, Energy Connects