Rolls-Royce Power Systems ha firmado con la Saudi Engines Manufacturing Company (MAKEEN) un acuerdo de licencia individual para la fabricación y el ensamblaje local de motores mtu serie 2000 en Arabia Saudí, anunció la empresa el 1 de octubre. Rolls-Royce se presenta así como el primer fabricante de motores rápidos que licencia producción local en el Reino. El acuerdo desarrolla la licencia marco que ambas compañías cerraron en noviembre de 2023, que fijó las condiciones jurídicas y comerciales de la cooperación.
MAKEEN fue constituida por Saudi Aramco, HD Hyundai y Dussur, y fabrica y mantiene motores marinos y terrestres. Según GCC Business News, la empresa está invirtiendo en instalaciones de fabricación en el Reino y los dos socios pueden empezar ya a montar la primera capacidad productiva. Ni el comunicado ni la prensa especializada dan volúmenes, cifra de inversión ni fecha para el primer motor fabricado en el país.
Primero marino, después ferroviario
La licencia cubre la serie 2000 en su versión marina. Rolls-Royce cita ferris rápidos, buques de guardacostas y patrulleras como aplicaciones, y dice que seguirá la producción local de motores para el sector ferroviario. La generación eléctrica no se menciona en el comunicado, y conviene decirlo con claridad, porque la serie 2000 le resulta familiar a cualquiera que haya abierto la cabina de un grupo electrógeno mtu.
Andreas Görtz, presidente de la unidad de negocio Mobile & Sustainable de Rolls-Royce Power Systems, señaló la fuerte inversión de Arabia Saudí en industria, infraestructuras y proyectos energéticos y dijo que el acuerdo permite combinar la tecnología mtu contrastada con fabricación local. El consejero delegado de MAKEEN, Fawaz Al-Thubaiti, afirmó que la asociación trae al Reino tecnología de motores rápidos y apoyará la fabricación local, la cualificación y el crecimiento industrial. Rolls-Royce está presente en Arabia Saudí desde los años sesenta, y el comunicado vincula el acuerdo a los objetivos de localización de la Visión 2030.
Qué cambia una licencia local para el comprador
Para un ensamblador de grupos electrógenos o un contratista EPC que trabaje en el Golfo, una licencia así importa menos por el motor en sí que por todo lo que lo rodea: las exigencias de contenido local en las licitaciones, el servicio y los repuestos dentro del país y el plazo de una máquina que ya no tiene que cruzar el mar. Esos efectos tardan años en llegar. Una línea local debe equiparse, dotarse de personal y cualificarse antes de que salga el primer motor, y las aplicaciones ferroviarias y de generación vienen después de las marinas.
Hasta entonces, la pregunta práctica en un proyecto saudí sigue siendo la misma que en cualquier otro sitio: dónde se mantiene el motor, con qué rapidez llegan los repuestos y si el ensamblador ha construido antes el mismo grupo. El otro extremo de la cadena de suministro, la fábrica de motores, lo vimos hoy mismo en el artículo sobre Perkins.
Fuentes: Rolls-Royce, Power Progress, GCC Business News