Amazon Web Services instalará grupos electrógenos de respaldo de menores emisiones en sus nuevos centros de datos. Es uno de los compromisos que la empresa anunció el 2 de octubre dentro de un programa al que llama Built Together, que promete más de 1.000 millones de dólares en cinco años para las comunidades de EE. UU. que acogen sus centros de datos, según informó GeekWire.
El dinero se destinará a estudios gratuitos en community colleges, formación para el empleo, mejoras energéticas en viviendas y escuelas y proyectos locales elegidos por esas mismas comunidades. Además, Amazon afirma que dejará de firmar acuerdos de confidencialidad con organismos públicos en los nuevos proyectos de centros de datos, publicará cada año su consumo de energía y de agua y pagará por su electricidad lo suficiente para que las facturas de la luz de la zona no suban.
Una respuesta a la oposición local
El director ejecutivo de AWS, Matt Garman, presentó el programa como respuesta a una resistencia cada vez mayor. Escribió que en EE. UU. se están estudiando más de 100 moratorias sobre centros de datos y sostuvo que podrían costarle al país su posición en IA. GeekWire cita a Data Center Watch, que contabilizó al menos 75 proyectos por valor de unos 130.000 millones de dólares bloqueados o retrasados solo en el primer trimestre, y una encuesta de Economist/YouGov de finales de agosto en la que el 63 % de los estadounidenses decía que se opondría a un centro de datos en su comunidad.
Garman rechazó varias afirmaciones habituales sobre los centros de datos, entre ellas que sus generadores de respaldo contaminan mucho. Escribió que los generadores están parados el 99,9 % del tiempo. También atribuyó parte de la oposición a la desinformación extranjera; PolitiFact publicó el mes pasado que ese papel se ha exagerado.
Qué puede significar «menores emisiones»
Amazon no ha explicado qué quiere decir en la práctica «de menores emisiones». Los caminos habituales son conocidos: motores certificados según una fase de emisiones más reciente, postratamiento de gases de escape como SCR y filtros de partículas, y combustibles renovables como el HVO, el combustible principal previsto para los generadores de su emplazamiento recién aprobado en Iver, en el Reino Unido. Cada uno tiene sus consecuencias en espacio, en mantenimiento y en la forma de probar los generadores.
La cifra del 99,9 % de tiempo parado recuerda además cuándo notan de verdad los vecinos un parque de generadores: en las pruebas periódicas y en el mantenimiento, cuando las unidades arrancan, se calientan y funcionan con carga. Los penachos de escape y el ruido en esas horas son lo que suelen señalar las objeciones locales, y ahí es donde se juzgará una promesa de menores emisiones.
Fuentes: GeekWire, Taipei Times