Sabey prueba el HVO como combustible principal de respaldo en Austin

Sabey Data Centers anunció el 30 de octubre que está probando el aceite vegetal hidrotratado, conocido como HVO, como combustible principal de los grupos electrógenos de respaldo de su campus de Austin, Texas. La promotora y operadora estadounidense quiere comprobar si este diésel renovable puede reducir el impacto ambiental de su instalación de respaldo sin perder fiabilidad, y si el mismo paso funcionaría también en sus demás emplazamientos.

Qué dice el anuncio y qué omite

Sabey describe el HVO como un combustible obtenido por hidrotratamiento de aceites vegetales y grasas residuales, incluido el aceite de cocina usado, y afirma que puede quemarse en los grupos diésel existentes sin modificar los motores. La razón de empezar por los grupos electrógenos es que son una fuente de emisiones directas difícil de reducir para un operador de centros de datos.

La empresa menciona un estudio de 2022 del Laboratorio Nacional de Argonne, según el cual el diésel renovable obtenido de materias primas residuales reduce las emisiones de gases de efecto invernadero a lo largo de su ciclo de vida entre el 79 % y el 86 % frente al diésel de petróleo, mientras que las materias primas de cultivo las reducen entre el 40 % y el 69 %. Sabey dice que llevará un registro de la materia prima del HVO que quema, ya que su origen determina cuánto de ese beneficio es real.

El comunicado no indica el número de grupos electrógenos, los volúmenes de combustible, la duración del ensayo piloto, el proveedor de combustible ni la marca de los motores. Si los resultados lo respaldan, la empresa pretende ampliar las pruebas a otros emplazamientos donde lo permitan la disponibilidad de combustible y las condiciones de funcionamiento.

El depósito importa más que la etiqueta del combustible

Pasar una instalación de respaldo a HVO es, sobre todo, una cuestión de manejo del combustible. Un grupo de respaldo puede consumir muy poco en un año, así que el combustible puede permanecer almacenado mucho tiempo, y los controles de calidad, la rutina de pulido de combustible y la disposición del tanque determinan si el primer arranque real transcurre sin incidencias. El suministro es la otra mitad: alguien tiene que entregar HVO con documentación que acredite la materia prima, en cantidades adecuadas para un emplazamiento que apenas lo consume.

Es la misma dirección que recogimos en Inglaterra, donde el ayuntamiento aprobó el centro de datos de Iver con HVO como primer combustible y diésel como alternativa. El piloto de Texas es más pequeño y todavía no tiene cifras, pero los operadores parecen preferir demostrar el combustible en un solo campus antes que defenderlo después ante el organismo que concede los permisos.

Quien especifique depósitos o sistemas de combustible para HVO debe preguntar primero al operador por el consumo anual previsto, porque eso determina cuánto tiempo permanece el combustible en el depósito.

Fuentes: PR Newswire

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