Un centro de datos de 1 GW previsto en una estancia ganadera del outback australiano se ha quedado sin fecha de arranque. Energy North, promotora de Project Ares en Murranji Station, en la región de Barkly del Territorio del Norte, a unos 683 km al sur de Darwin, dijo a Reuters esta semana que ya no trabaja con la fecha de primera energía del 28 de junio de 2028 que figuraba en su documentación. Daniel Hunter, su vicepresidente de desarrollo de proyectos, la calificó de calendario orientativo en el momento de la presentación.
Un regulador a la espera de Canberra
El detonante fue una resolución de la Autoridad de Protección Ambiental del Territorio del Norte del 7 de octubre. La autoridad suspendió su plazo habitual de siete semanas para decidir qué requisitos de evaluación debe superar el proyecto y anunció que primero pedirá el parecer del gobierno federal, que aún está definiendo lo que espera de los centros de datos y de la infraestructura de IA. No fijó un nuevo plazo. Ya ha decidido que Project Ares necesita un estudio de impacto ambiental completo, el nivel de evaluación más alto según la Environment Protection Act 2019 del Territorio, y el proyecto necesita además la aprobación ambiental de la Commonwealth.
La autoridad enumeró diez impactos posibles, entre ellos la presión sobre los recursos hídricos y la afectación de lugares sagrados aborígenes, y dijo tener poca confianza en las medidas propuestas para gestionar los más importantes. Hunter indicó que el calendario se confirmará cuando se fijen los términos del estudio de impacto y que la fase de desarrollo la ha financiado hasta ahora el fundador.
Gas, solar y baterías, sin red detrás
El campus no estaría conectado a ninguna red. Construction Review Online, a partir de los documentos del proyecto, describe 1 GW de capacidad de TI en dos fases de 500 MW, una central de gas de 1.038 MW pensada para dar tanto el suministro firme como el de respaldo y descrita como preparada para hidrógeno, unos 3.000 MWp de fotovoltaica con seguidores en 6.000 a 7.000 hectáreas y almacenamiento en baterías de hasta 16 GWh. El agua saldría del acuífero calizo de Montejinni, hasta 4 gigalitros al año. La huella de alteración preliminar ronda las 19.150 hectáreas, y hasta 4.300 trabajadores de obra vivirían en un poblado en el propio emplazamiento.
Project Ares no es el único. Beetaloo Energy ha propuesto un centro de datos cerca de Darwin del doble de tamaño que, según su propia estimación, consumiría hasta 400 terajulios de gas al día. Reuters señala que los dos proyectos suman unas diez veces la demanda punta de la red del Territorio. En Canberra, el ministro de Cambio Climático y Energía, Chris Bowen, ha dado a entender que el marco nacional obligará a los centros de datos a funcionar con energía renovable y ha descartado excepciones para Queensland y el Territorio del Norte, que quieren permitir instalaciones alimentadas con gas.
Para quien suministra equipos de energía a emplazamientos así, la línea interesante de la documentación es la que encarga a una sola central de gas tanto el suministro principal como el de respaldo. Sin una acometida de la compañía eléctrica a la que recurrir, la redundancia de la propia central es el respaldo, y la discusión pasa de cuántos grupos electrógenos de emergencia instalar a cuántos motores o turbinas pueden estar parados por mantenimiento a la vez. Luego está la carretera: 683 km, calor, polvo y una larga espera por los repuestos. Los campus aislados de este tipo son los que modelizó el estudio de Wärtsilä del que informamos, y favorecen los equipos que llegan listos para colocar, como los módulos de energía en contenedor. Nada de eso se decide mientras el regulador espera a Canberra.
Fuentes: bdnews24.com (Reuters), ESD News, Construction Review Online